Son peligrosas las letras
Letales las combinaciones de palabras que huelen a manzana y suenan a mar
Nada más mortal que una pluma en manos de quien sabe escribir
¿No me crees?
Construyen líneas que perforan el corazón
Frases que provocan fugas en los ojos y levantan bandadas de mariposas
Abren puertas a la nostalgia
Dilatan los poros del espíritu
Insinúan alas color turquesa que invitan a volar
Inducen espasmos en el alma
Hacen tropezar a los pulmones para robarles los suspiros
Colocan adverbios en lugares estratégicos
Conquistan con adjetivos
Cuéntame una fantasía con los ojos
Vocalízame sinónimos de “amor” al oído
Entrelaza tus sílabas en mis dedos
Recorre mis centímetros con “R” mayúscula
Sedúceme con preposiciones
Descompón en sílabas mi ritmo cardiaco
Improvisa un trabalenguas en mi cuello
Encuentra las rimas de mis hombros
Deletrea i-n-f-i-n-i-t-o alrededor de mis montañas
Atrápame en una metáfora o en una paradoja
Me da lo mismo
Usa las preposiciones para ir de un brazo al otro
Crea un verso en mi columna vertebral
Un poema en mi espalda
Escribe una novela en mis caderas
Lléname de consonantes los muslos
Inventa utopía entre mis piernas
Conjúgame
Haz de mí una alegoría
Y déjame ir en una hipérbole
¿Ahora me crees?
Son peligrosas las letras
Letales las combinaciones de palabras que huelen a manzana y suenan a mar
Nada más mortal que una pluma en manos de quien sabe escribir
© Nicole C. Fuentes
Mayo 2020